Una casa con niños necesita adaptarse al movimiento, los juegos y las actividades de todos los días. Esto no significa renunciar a una decoración cuidada, sino elegir muebles, materiales y soluciones que combinen comodidad, seguridad y facilidad de mantenimiento.
Los espacios pequeños no tienen por qué sentirse incómodos o saturados. Muchas veces, la sensación de falta de lugar no depende únicamente de los metros cuadrados disponibles, sino de cómo están distribuidos los muebles, la cantidad de objetos visibles, la iluminación y la relación entre los distintos ambientes.